Ambientada en el Antiguo Egipto del siglo XIV a. C., la novela sigue la vida de Sinuhé, un médico que, entre viajes, guerras, intrigas políticas y amores, presencia uno de los períodos más convulsos de la historia egipcia. Mika Waltari combina aventura y rigor histórico con profundas reflexiones sobre el poder, la religión, el amor y la condición humana, construyendo una de las grandes novelas históricas del siglo XX.