Publicada en 1959, esta novela satírica retrata el último día de un dictador latinoamericano ficticio, inspirado en Rafael Leónidas Trujillo. A través de una lujosa fiesta de cumpleaños, Enrique Lafourcade expone la corrupción, la adulación extrema y el terror que sostienen al poder autoritario. Considerada una de las primeras “novelas del dictador” en América Latina, combina ironía, crítica política y una narrativa intensa que revela la decadencia del poder absoluto.