La composición de la modesta obra que ofrezco hoy á mis discípulos, así como á la juventud que frecuenta las aulas, ha sido para mí llena de atractivos, habiéndola emprendido y realizado con el fin único de facilitar á los alumnos el estudio del latín, que felizmente ya no veremos desterrado de la enseñanza secundaria, puesto que, con la creación de la Facultad de Letras, le ha sido otorgado el derecho de ciudadanía en los Colegios Nacionales de la República.