Hasta el presente, ningún periódico ha tenido acceso a la verdad que permanece oculta detrás de la operación conocida como ALTERNATIVA 3. A ambos lados del telón de acero, los gobiernos han bloqueado e impedido todas las investigaciones periodísticas. El celo empleado por Estados Unidos y la Unión Soviética para resguardar este secreto compartido se ha transformado en una obsesión: ahora podemos demostrar que dicha obsesión los ha convertido en cómplices criminales.