La guerra y la paz se enlazan continuamente en los corazones que Tolstoy nos describe. Nadie mejor que él ha logrado darnos una profunda pintura de los carac-teres. La unión de la psicología y la historia, el reflejar la vida tal como la sentimos, exigencia fundamental de Tolstoy, da al lector la sensación de vivir la obra, de mezclarse como un contemporáneo en aquellos acontecimientos históricos.