Isla 10
Información adicional
“BAJAMOS Y SE NOS HIZO cargar nuestras escasas pertenencias en un camión. Ya habían obligado a subir a Cademártori y a Vergara en este vehículo. Me causo sorpresa advertir en Vergara una mano vendada, en circunstancias que en el avión estaba perfectamente bien.
Cargamos las cosas en el camión, mientras desde la barcaza seguían bajando de uno en uno. Predominaba la gente de edad, siendo el mayor Julio Palestro: más de 60 años, con la columna vertebral dañada y problemas renales. Apenas podía caminar. Estaba con diabetes alta que lo tuvo a punto de shock varias veces. Recuerdo que tomó sus maletas y empezó a bajar por el tablón. No pudo mantener el equilibrio y cayó al agua con bultos y todo. A su edad y en un agua tan helada…
Eran las seis de la mañana.
Salimos y se nos hizo formar en fila, caminando después a paso de marcha. Casi todos íbamos con la ropa que llevabamos el día del golpe (septiembre en la zona central): traje liviano, camisa y corbata, zapatos de calle… Caminar varios kilómetros a esas horas de la madrugada austral, con mucho frío, sobre la nieve, rodeados de marinos con metralletas, fue una experiencia alucinante. Afortunadamente, a los de más edad los vino a buscar un vehículo. Caminamos así varios kilómetros, hasta que divisamos en un rincón, en una especie de quebrada, unas barracas de latones relucientes, con sus techos cubiertos de nieve, todas rodeadas de alambradas de púas”.
Valor :
$10.000






