En su libro El yo como idea, Jacobo Grinberg expone la noción de que el yo no es una entidad absoluta o una experiencia fija, sino más bien una idea o construcción mental dentro de la mente humana. Este planteamiento, arraigado en su teoría sintérgica, sugiere que al comprender el yo como una simple idea, se puede acceder a la libertad personal, liberándose así de las limitaciones y contradicciones asociadas a una identidad rígida.