Los aficionados a libros suelen cegarse con frecuencia y prestar a muchas obras literarias un mérito que no tienen. y esperar que logren una popularidad que al cabo no alcanzan. Es evidente que yo, cuando me he tomado el trabajo de traducir esta novela, y me he atrevido luego a presentarla al público, es porque creo, o bien con fundamento o bien inducido en error por dicha ceguedad, que esta novela es bonita e interesante, y que ha de gustar y divertir a los lectores.