«Soy vertical pero preferiría ser horizontal» es un poema icónico de Sylvia Plath (de «Ariel»). En él, Plath expresa su lucha con la existencia y la depresión, anhelando la paz de la horizontalidad (la muerte o el descanso) frente a la dolorosa exigencia de la verticalidad (la vida). Es un lamento íntimo sobre la carga de la conciencia y el deseo de aniquilación.