A la vista de la gruta, me sacudió un estremecimiento de horror. Estaba llena de millares y millares de cangrejos, cuyas conchas chocaban contra las piedras y producían un ruido espantoso. Los había de todos los tamaños: pequeños, gruesos, enormes, y todos abrían las pinzas. Su alimento favorito es la carne humana.. dijo el hombre suavemente, con preferencia, viva…